El encanto lo perdimos
En estos días vacíos sin tu sonrisa
Esta antorcha que siempre llevaremos
Para el niño de oro de nuestra nación .
Y aunque tratamos la verdad nos lleva a las lágrimas...
Todas nuestras palabras no pueden expresar
La alegría que nos diste a través de los años...
Elton John
lunes, 14 de febrero de 2011
el adios
Escribe en un poema:
“Busco la alegría pero está vestida de dolor”.
Y yo creo que ésta es la divisa y el gran secreto de la vida de Marilyn Monroe:
" esta búsqueda de alegría, de una pizca de felicidad.
Busca -como ya he dicho antes- la paz:
“ah paz te necesito”.
Y el amor del que acaba descreyendo:
“pues sé por la vida
que no se puede amar a otra persona,
nunca, realmente”.
Sin mascara
Sin Maquillajes

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...
Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo —de mármol y oro— es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.
Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.
Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.
Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
Ernesto Cardenal
Mujer triste

Tengo una lágrima colgando
sobre mi cerveza
que no termina de caer.
Esta mal que me sienta morir
cuando contemplo lo que he vivido.
Un mínimo alivio
a tamaño dolor
sería suficiente
como clavo ardiente
al que agarrarme.
Es estupendo estar viva.
Me dicen, sí,
que soy afortunada por estar viva.
¡pero es tan difícil sentirlo
cuando todo me hace daño!
Mirada

...Ay maldita sea, me gustaría estar muerta
- absolutamente no existente-
ausente de aquí- de todas partes-
pero cómo lo haría
Siempre hay puentes-
el puente de Brooklyn
Pero me encanta ese
puente (todo se ve hermoso desde su altura
y el aire es tan limpio) al caminar parece
tranquilo a pesar de tantísimos
coches que van como locos por la parte de abajo.
Así que tendrá que ser algún otro puente
uno feo y sin visitas
- salvo que me gustan en especial todos lo puentes-
tienen algo…
y además nunca he visto un puente feo.....
Marilyn Monroe
Niña triste

Me quedé de pie bajo tus ramas
y floreciste y finalmente
te aferraste a mí,
y cuando el viento golpeó con tierra
y arena...tú te aferraste a mí.
Más fina que una telaraña yo,
más diáfana que cualquiera...
pero se adhirió
y se mantuvo firme ante los poderosos vientos
vida... de la que en ciertos momentos
existo en tus dos direcciones...
en cierto modo sigo colgando hacia abajo casi siempre,
mientras tus dos direcciones tiran de mí.
jueves, 27 de mayo de 2010
jueves, 22 de abril de 2010
jueves, 8 de abril de 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
lunes, 8 de febrero de 2010
sábado, 5 de diciembre de 2009
" En este mundo hay sitio para todos y la buena tierra es rica y puede alimentar a todos los seres. El camino de la vida puede ser libre y hermoso, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las armas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia las miserias y las matanzas."
Charles Chaplin
miércoles, 2 de diciembre de 2009

EL DIABLO EN BICICLETA
Cioran nació en el año de 1911 en Rassinari, Rumania, hijo de un sacerdote ortodoxo.
“Durante la guerra y como no tenia libros, leí toda la biblioteca de la iglesia rumana de París. Llegué a conocer perfectamente esa lengua de iglesia, que es muy bella a causa sobre todo de su extraña mezcla de latín y eslavo”. En 1933 gana el premio de los jóvenes escritores rumanos con una obra titulada En las cimas de la desesperación. “Mi primer libro, de titulo rimbombante lo escribí en rumano a los veintiún años, prometiéndome no volver a nada más. Luego escribí, otro con la misma promesa tras acabarlo. La comedia se ha repetido durante más de cuarenta años ¿Por qué? Porque escribir, por poco que sea, me ha ayudado a pasar de un año a otro, dado que las obsesiones expresadas se debilitan y se superan a medias. Escribir es un alivio extraordinario, y publicar no lo es menos. Un libro que aparece, es una parte de nuestra vida que se convierte en algo exterior que deja de pertenecernos, que ha cesado de agobiarnos”.
Por entonces práctica mucho su deporte favorito: la bicicleta, llega a ser un consumado ciclista, hasta el punto que una reciente emisión de la televisión francesa sobre la historia del ciclismo, se hablaba de Cioran entre los campeones del pedal.
“En los años en que durante meses viajaba en bicicleta a través de Francia, mi mayor placer era detenerme en los cementerios rurales, tumbarme entre las tumbas y fumar durante horas, la considero la época más activa de mi vida”.
En esa época vive gracias a las becas como estudiante extranjero que le concede la universidad, “institución, imbécil, pero benéfica”, como dice.
A partir de 1950 intenta vivir como escritor, “escribo muy poco pero escribo, sin embargo tengo una excusa. Todo lo que he escrito ha sido en momentos en que tenía que escribir. Para deshacerme de algo. Todo lo que escribo lo hago en momentos de depresión por necesidad, para desembarazarme de un estado intolerable. No se trata de escribir para transmitir, sino para deshacerse de algo. Escribir es enviar un ultimátum a la existencia”.
Hace cincuenta años vive en París.
“Para mi, París fue la idolatría. Pero estoy cansado de ella, porque envejezco y la ciudad también. El encanto se ha terminado y si no la dejo es porque he vivido en ella durante cincuenta años. Pero ya no me inspira más.
Chamfort escribió antes de la revolución Francesa: “París, ciudad luz, ciudad de placer en donde las cuatro quintas partes de sus habitantes mueren de pena”. Es una ciudad triste. Se ha desgastado, se ha convertido en un infierno o una pesadilla que no logro abandonar, no sabría vivir en otra parte. Cuanto más avanzo, más veo adelgazarse mis oportunidades de arrastrarme de un día a otro, a decir verdad, siempre ha sido así: no he vivido en lo posible, sino en lo inconcebible. Mi memoria amontona horizontes hundidos”.
Sobre el suicidio dice: “Me paso el tiempo aconsejando, por escrito, el suicidio, y a través de la palabra, desaconsejándolo. Y es que en el primer caso se trata de una salida filosófica. Mientras que en el segundo, de un ser, de una voz, de una queja”.
Y del estructuralismo: “Todo eso me hace vomitar, no tengo otra palabra. Todo es un vomito. Todos esos métodos, esas maneras tan sistemáticas de abordar, sobre todo la poesía. Inconcebible. No se sabe si se trata de aritmética o de estadística, de una pretensión inusitada”.
“Yo quise ser filosofo y me quedé en aforista; quise ser místico y no pude tener fe; quise ser poeta y sólo llegue a escribir prosa poética bastante dudosa”.
“A un estudiante que quería saber cuales eran mis relaciones con el autor del Zaratustra, le respondí que había dejado de frecuentarlo desde hacia tiempo. ¿Por qué? Pregunto él. Porque lo encuentro demasiado naif… le reprocho sus arrebatos y hasta sus favores. Sólo demolió ídolos para reemplazarlos por otros, un falso iconoclasta con sus visos de adolescente, y no sé qué virginidad, qué inocencia inherente a su carrera de solitario. No observó a los hombres más que de lejos. Si los hubiese mirado de cerca, nunca hubiese concebido ni pregonado al superhombre, visión extravagante, visible, grotesca, quimera o chifladura, que solo podía surgir en el espíritu de alguien que no tuvo tiempo de envejecer, de conocer el desapego, el largo tedio sereno, mucho más cercano me es un Marco Aurelio. Ninguna duda por mi parte entre lirismo del frenesí y la prosa de la aceptación: encuentro más consuelo e incluso más esperanza cerca de un emperador fatigado que junto a un profeta fulgurante”.
Y sobre el amor: “La única función del amor es la de ayudarnos a soportar esas tardes dominicales crueles e inconmensurables que nos hieren para el resto de la semana y para toda la eternidad”.
Cioran fue presentado por Saint John Perse como el más grande prosista del siglo y el filósofo cristiano Gabriel Marcel sospechó que Cioran es el Diablo.
EL HAMAQUERO
Cioran nació en el año de 1911 en Rassinari, Rumania, hijo de un sacerdote ortodoxo.
“Durante la guerra y como no tenia libros, leí toda la biblioteca de la iglesia rumana de París. Llegué a conocer perfectamente esa lengua de iglesia, que es muy bella a causa sobre todo de su extraña mezcla de latín y eslavo”. En 1933 gana el premio de los jóvenes escritores rumanos con una obra titulada En las cimas de la desesperación. “Mi primer libro, de titulo rimbombante lo escribí en rumano a los veintiún años, prometiéndome no volver a nada más. Luego escribí, otro con la misma promesa tras acabarlo. La comedia se ha repetido durante más de cuarenta años ¿Por qué? Porque escribir, por poco que sea, me ha ayudado a pasar de un año a otro, dado que las obsesiones expresadas se debilitan y se superan a medias. Escribir es un alivio extraordinario, y publicar no lo es menos. Un libro que aparece, es una parte de nuestra vida que se convierte en algo exterior que deja de pertenecernos, que ha cesado de agobiarnos”.
Por entonces práctica mucho su deporte favorito: la bicicleta, llega a ser un consumado ciclista, hasta el punto que una reciente emisión de la televisión francesa sobre la historia del ciclismo, se hablaba de Cioran entre los campeones del pedal.
“En los años en que durante meses viajaba en bicicleta a través de Francia, mi mayor placer era detenerme en los cementerios rurales, tumbarme entre las tumbas y fumar durante horas, la considero la época más activa de mi vida”.
En esa época vive gracias a las becas como estudiante extranjero que le concede la universidad, “institución, imbécil, pero benéfica”, como dice.
A partir de 1950 intenta vivir como escritor, “escribo muy poco pero escribo, sin embargo tengo una excusa. Todo lo que he escrito ha sido en momentos en que tenía que escribir. Para deshacerme de algo. Todo lo que escribo lo hago en momentos de depresión por necesidad, para desembarazarme de un estado intolerable. No se trata de escribir para transmitir, sino para deshacerse de algo. Escribir es enviar un ultimátum a la existencia”.
Hace cincuenta años vive en París.
“Para mi, París fue la idolatría. Pero estoy cansado de ella, porque envejezco y la ciudad también. El encanto se ha terminado y si no la dejo es porque he vivido en ella durante cincuenta años. Pero ya no me inspira más.
Chamfort escribió antes de la revolución Francesa: “París, ciudad luz, ciudad de placer en donde las cuatro quintas partes de sus habitantes mueren de pena”. Es una ciudad triste. Se ha desgastado, se ha convertido en un infierno o una pesadilla que no logro abandonar, no sabría vivir en otra parte. Cuanto más avanzo, más veo adelgazarse mis oportunidades de arrastrarme de un día a otro, a decir verdad, siempre ha sido así: no he vivido en lo posible, sino en lo inconcebible. Mi memoria amontona horizontes hundidos”.
Sobre el suicidio dice: “Me paso el tiempo aconsejando, por escrito, el suicidio, y a través de la palabra, desaconsejándolo. Y es que en el primer caso se trata de una salida filosófica. Mientras que en el segundo, de un ser, de una voz, de una queja”.
Y del estructuralismo: “Todo eso me hace vomitar, no tengo otra palabra. Todo es un vomito. Todos esos métodos, esas maneras tan sistemáticas de abordar, sobre todo la poesía. Inconcebible. No se sabe si se trata de aritmética o de estadística, de una pretensión inusitada”.
“Yo quise ser filosofo y me quedé en aforista; quise ser místico y no pude tener fe; quise ser poeta y sólo llegue a escribir prosa poética bastante dudosa”.
“A un estudiante que quería saber cuales eran mis relaciones con el autor del Zaratustra, le respondí que había dejado de frecuentarlo desde hacia tiempo. ¿Por qué? Pregunto él. Porque lo encuentro demasiado naif… le reprocho sus arrebatos y hasta sus favores. Sólo demolió ídolos para reemplazarlos por otros, un falso iconoclasta con sus visos de adolescente, y no sé qué virginidad, qué inocencia inherente a su carrera de solitario. No observó a los hombres más que de lejos. Si los hubiese mirado de cerca, nunca hubiese concebido ni pregonado al superhombre, visión extravagante, visible, grotesca, quimera o chifladura, que solo podía surgir en el espíritu de alguien que no tuvo tiempo de envejecer, de conocer el desapego, el largo tedio sereno, mucho más cercano me es un Marco Aurelio. Ninguna duda por mi parte entre lirismo del frenesí y la prosa de la aceptación: encuentro más consuelo e incluso más esperanza cerca de un emperador fatigado que junto a un profeta fulgurante”.
Y sobre el amor: “La única función del amor es la de ayudarnos a soportar esas tardes dominicales crueles e inconmensurables que nos hieren para el resto de la semana y para toda la eternidad”.
Cioran fue presentado por Saint John Perse como el más grande prosista del siglo y el filósofo cristiano Gabriel Marcel sospechó que Cioran es el Diablo.
EL HAMAQUERO
martes, 10 de noviembre de 2009
miércoles, 14 de octubre de 2009
El diablo haciendo hostias con arequipe

Victor Bustamante
En la pasada Fiesta del Libro, 2009, ocurrió uno de los más inesperados encuentros entre dos viejos amigos, antes distanciados por cuestiones poéticas y políticas.
Gustavo Zuluaga, librero, editor y director del programa radial, En defensa de la palabra y Fernando Rendón, director del Festival de Poesía.
Creemos que de esa manera se liman asperezas, se aclararan dudas, y sobre todo gana la poesía. El diálogo más o menos fue el siguiente:
Fernando Rendón: Hola mi querido Hamaco, qué bueno verte.(El Hamaquero, rascándose las barbas, se hace el que no lo ve, pero se queda extasiado. Ya que tiene enfrente nada menos que a un Nóbel alternativo de pura cepa, una gloria nacional en bronce de alta pureza. Continúa rascándose las barbas, haciéndose el loco).
FR: Hola mi viejo querido, ¿cómo te va?, qué bueno verte.
(El Hamaquero todavía helado, no sabe qué camino coger. En lugar de esa abrazo fraterno y de ese beso en la frente esperaba una andanada de insultos y de vejaciones, pero no, el poeta que tiene enfrente es otro)Gustavo Zuluaga: Ahí mas o menos, hombre Mono.
(El Hamaco es el único autorizado en Medellín y sus alrededores para decirle Mono al Mono, es decir, a Fernando Rendón).
FR: Tenemos que dejar nuestros odios, nuestras diferencias y trabajar por este país que está lleno de ríos de sangre.
GZ: Lo único que te interesa es el dinero y eso no es poesía. Acordáte de nuestros viejos tiempos en el Cabuyal cuando aguantamos hambre y soñábamos con cambiar este país a través de la poesía. Me traicionaste y eso me pone muy triste.
..
FR: Cierto Hamaquerito pero recordá que uno no puede ser un eunuco de la poesía. Hay que gestionar, ser grandes.
GZ: No te creo nada. Te vendiste, te volviste un lagarto detrás del erario público..
FR: No lo creas el festival le dio un respeto a Medellín y eso se hace con dinero.
GZ: Sólo creo en los escritores que sufren, Ciorán, Artaud, Lemos. Acordáte de Roquita cuando vivió con nosotros y le ayudamos tanto. Se nos fue lejos.
FR: Si Hamaquero pero mira que los políticos se roban el dinero de la cultura, y es mejor aprovecharla haciendo eventos, dándole poesía a las personas.
GZ: Mira hombre Mono, qué te puedo decir, pues olvidaste que en el fondo nosotros somos nadaistas también, recordá que a veces decís que Gonzalo Arango hubiera soñado con realizar algo tan grande como lo que haces, pero también recordá a Lemos como vivió. Es el más grande poeta nadaísta. ¿Si o no?Decime, ¿si o no?, y te creo.(Mira hacia los lados por si es espiado por sus amigos que no le perdonaran nunca este encuentro)
FR: Sí, Hamaquerito tenés razón.GZ: Además no me gusta que tengas a esos muchachitos de la Juco en la sede del Festival dizque escribiendo poesía. Estás loco, que dirá Mayakovski si los ve allá.
FR: Hamaquerito dejé de ser comunista este año. Los eché a todos, me tenían medio loco, piden plata todo el día. Incluso voy a misa los domingos.
GZ: Monito, no te creo, Cuando se es mamerto es difícil dejar de serlo. Eso queda como una ponzoña.
FR: Pero hace poco dijiste en tu programa que amabas a Cuba y a Fidel Castro.
GZ: ¿Y es que escuchas el programa?
FR: Claro, aunque a veces te veo decadente, cuando te pones nostálgico poniendo discos de Charles Aznavour y de Adamo pareces una solterona de Copacabana de esas que viven en la vereda Sabaneta.
GZ: No Monito, no es eso, es que estos muchachos de ahora no saben ni quienes son ellos y es para compartir algo con ellos. Creo que existe una conspiración reguetotiana contra nosotros.
FR; Escucho tu programa todos los domingos, puedo estar hablando con el exterior, con Canadá, Suecia, Soyinka o lo que sea, pero tengo qué escuchar En defensa de la palabra, pero me da mucha rabia cuando empezas a tirarme puyas sobre los malos poetas que traemos y sobre todo cuando mete la cucharada el peruano, y por allá como que alguien se ríe ¿No es Gajaka? ¿De dónde sacaste al peruano?
GZ: Es un colaborador del programa, además poeta. Nunca lo has invitado a participar en el festival.
FR: Tranquilo Hamaquero que para el próximo festival lo invito por recomendación tuya.
GZ: Te volviste un negociante de los encuentros por la paz. Eso es una farsa, una mentira.
FR: Nada de eso. Es necesario hacerlo por una razón sencilla, (y mira al suelo), corren ríos de sangre a toda hora en el país.
GZ: Debiste haber dicho ríos de dinero que le entra al festival ya nunca apoyas a nadie. Por ahí tengo un poeta que necesito que lancemos.
FR: ¿Has dicho lancemos? Lo que necesites. El festival es tuyo. Me gusta ese lenguaje.Te voy a invitar para que abras el próximo festival. Si queres llevar al peruano no hay problema aunque es medio fastidioso.
GZ: No lo creo te gusta figurar al lado de los poderosos. Olvidaste una de las consignas nadaístas. “Los gordos no entraran al reino de la poesía”.
FR: (Se queda perplejo y medio triste pero no le salen lágrimas). Sí Hamaco es de Darío Lemos. Ah, tiempos aquellos chupando naranja y buscando patrocinio para la revista Imago en Copa. Ah tiempos aquellos de fraternidad y de poesía y frío como un putas.
(Vuelve a abrazar al Hamaquero, quien se hace el difícil, parece una quinceañera. Fernando también está perplejo hace veinte años no veía al Hamaquero en carne y huesos, Lo ve gordo, cacheticolorado, inteligente y desconfiando)
FR: Hombre Hamaquerito hagamos cosas juntos, recitales en la librería, me invitas a tu finca a hacer un sancocho de bagre como en nuestros buenos tiempos. Estoy dispuesto a asistir a tu programa de radio, Eso si no me vas a fusilar con preguntas capciosas. te compraré todos libros de poesía de Este lugar de la noche.
GZ: Ya no lees ni escribís. Como que estás dedicado a las relaciones sociales y yendo al Polo a abrir la boca. Por ahí me llegaron unos libros de poesía tuyos y ahí están exhibidos.No te creo. Todavía no te puedo invitar al programa porque quedo mal con las personas que no te quieren. Además le voy a dedicar doce programas a Sandro y a Los Ángeles Negros, después a Mercedes Sosa que está muy enfermita. Te acordas como pasábamos de bueno cuando te cantaba, gracias a la vida, y vos llorabas a moco tendido.
FR: Ah los buenos tiempos cuando escuchábamos a Mercedes Sosa, se me erizaba la piel y esperábamos que la revolución estaba detrás de la esquina.
GZ: No podes decir nada porque te has vuelto de derecha. Estás del mismo lado de Fanny Mickey, de Raimundo Angulo. La cultura como espectáculo no como interrogante. Pan y Circo, Quie-to..
FR: Eres mero teso. Te estás volviendo inteligente.
(El Hamaco mira a un lado a una bella ninfa que lo mira y lo ha reconocido. Él también repara en ella)
GZ: Debes saber que hablas con el mejor librero de Medellín.
.
FR: Mis respetos, maese Gustavo. Espero que hagamos la paz, la armonía, la fraternidad. La buena poesía nos llama. Recordá que la poesía es fuego.
GZ: Es pura carreta Mono. Te gusta mucho la publicidad y la plata. ¿Si es verdad que tenés una guaca?.
FR: ¿Y vos dónde te quedas, salís en El Tiempo, en El Colombiano, y en Une, por qué será?
GZ: Ja ja ja.
.
FR: En serio, deja de colocar música de los 60 en tu programa. Al paso que vas se va a llamar En defensa de la música para aplanchar.
GZ: Siguen Los Iracundos. Es que a veces me vuelvo triste. Además la gente no lee casi y me están llegando muchos elepés y ahí se me alborota la nostalgia..
FR: ¿Te imaginas Hamaquero si en esta época hubiera vivido Rimbaud y Michaux? Creo que hubieran sido de izquierda y hasta estuvieran en el monte.
GZ: No lo creo. Rimbaud era un mariquita y el otro estaría en algún monte pero de Venus. Je je je je.
FR: Pareces uribista de tiempo completo. En serio Hamaquero cuándo vas a ir a la sede. Dejémonos de vainas y de echarnos basura a la cara. Esta ciudad necesita cultura y a nosotros.
GZ: Ni sé que decir.
(Se dan un abrazo. El Mono Rendón por primera vez en muchos años habla de una manera clara, sin rencores y el Hamaquero está pendiente de que no lo vea ningún chismoso que vaya a contar de ese encuentro)
GZ: No le contes a nadie de este encuentro.
FR: Fresco Hamaquero. Te llamo.
domingo, 11 de octubre de 2009
CARLOS ALFONSO RODRÍGUEZ(Lima 1968)
Ha publicado “El grito”(1994), “10 poemas de amor para mayores y menores de 12 años”(1998), “Poemas públicos”(2004) “Un puerto en el paraíso, motivos para cantar y otras breves historias”(2008) y “Poemas en salsa verde, con ajos, cebolla y bastante ají amarillo”(2009).
“El poeta peruano Carlos Alfonso Rodríguez, ha vivido algunas temporadas en Medellín en donde legó parte de su obra poética a Jaime Jaramillo Escobar (X-504), quien gentilmente cedió estos poemas a la revista Arquitrave. Nadie ha vuelto a saber de él desde hace más de diez años. Como es un viajero impenitente, turista profesional y domador de fieras indomables, se cree que, probablemente, se encuentre en la amazonía cazando tigres, venados y delfines rosados”
(Harold Alvarado Tenorio)
viernes, 9 de octubre de 2009

LA PEOR MUJER DE LA TIERRA
Era de mediana estatura y de cabellos rizados,
De nariz prominente, piernas torcidas y cuerpo enjuto.
Gustábale los viajes en crucero y en avión,
Y los buenos hoteles de Acapulco y Cartagena.
Ella ingresó a la universidad pero solamente,
Para que en su familia comentaran que estudia.
Después abandonaría los estudios para siempre.
Pues, para eso estaban los hombres en el mundo,
Para que también cumplieran como tales...
Palurda, fisgona, entrometida y sabelotodo.
Desplazábase oronda por las calles de la ciudad,
Con aires de importante y sueños de gran Dama.
Su aspiración mayor, era por supuesto, salir retratada
En las páginas sociales, junto a las grandes señoras
De familia, de la alta sociedad y de la buena vida;
Aquellas veteranas que rezan todo el día el santo rosario,
Cuando ya la muerte las acecha, amenaza y vigila.
Habiendo sido de jóvenes más perdidas que una bala.
Sus ojos no se mueven, para nada, del televisor,
Y no camina ni a la esquina de su casa sin auto ni taxi.
Ella jamás dio de lactar a nuestro primogénito y único hijo,
Para no deformar sus tersos pezones y voluptuosos senos.
¡Yo no sé, porque existiendo tantas hembras en el mundo,
Tuve que tropezarme con la peor mujer de la tierra!
Era de mediana estatura y de cabellos rizados,
De nariz prominente, piernas torcidas y cuerpo enjuto.
Gustábale los viajes en crucero y en avión,
Y los buenos hoteles de Acapulco y Cartagena.
Ella ingresó a la universidad pero solamente,
Para que en su familia comentaran que estudia.
Después abandonaría los estudios para siempre.
Pues, para eso estaban los hombres en el mundo,
Para que también cumplieran como tales...
Palurda, fisgona, entrometida y sabelotodo.
Desplazábase oronda por las calles de la ciudad,
Con aires de importante y sueños de gran Dama.
Su aspiración mayor, era por supuesto, salir retratada
En las páginas sociales, junto a las grandes señoras
De familia, de la alta sociedad y de la buena vida;
Aquellas veteranas que rezan todo el día el santo rosario,
Cuando ya la muerte las acecha, amenaza y vigila.
Habiendo sido de jóvenes más perdidas que una bala.
Sus ojos no se mueven, para nada, del televisor,
Y no camina ni a la esquina de su casa sin auto ni taxi.
Ella jamás dio de lactar a nuestro primogénito y único hijo,
Para no deformar sus tersos pezones y voluptuosos senos.
¡Yo no sé, porque existiendo tantas hembras en el mundo,
Tuve que tropezarme con la peor mujer de la tierra!
Carlos Alfonso Rodríguez
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



.jpg)




