sábado, 31 de enero de 2009




VIERNES 6 DE FEBRERO DE 2009
4:00 P.M.
Auditorio 10- 203


Invitados
Natalia Ángel
Ana Cecilia Lalinde
Luz Angela Rendón
Carlos Enrique Ortíz


La lectura y los jóvenes de hoy
Gabriel Jaime Caro
Mario Sánchez
Carlos Enrique Ortiz





EL OLVIDO

En la otra orilla de la noche
el amor es posible
-llévame-
llévame entre las dulces sustancias
que mueren cada día en tu memoria .

NOMBRARTE

No el poema de tu ausencia
sólo un dibujo, una grieta en un muro,
algo de viento, un sabor amargo.

AMANTES

Una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío .

QUIEN ALUMBRA

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos
mi temor palabras
sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinante
un fuego incesante.

Alejandra Pizarnik

viernes, 23 de enero de 2009


Óleo de José Manuel Arango

VIENDO DORMIR AL HIJO

1

Qué bello cuando duerme:
de costado, una rodilla recogida,
indefenso.

La mano palma arriba
abierta,
el pelo enmarañado.

2

Pero ahora comienza a agitarse.
La respiración se le ataranta.
Es que sueña.

3

Y esa queja en el sueño,
desconsolada:
¿en qué sueña?
¿de qué se duele?

Yo que soy su padre,
no sé de qué se duele.

4

Es sobre todo, hermosa
su mano palma arriba:
abierta,
vacía.

José Manuel Arango

miércoles, 21 de enero de 2009

ESCRITURA
.
la noche, como animal
dejó su vaho en mi ventana
.
por entre las agujas del frío
miro los árboles
.
y en el empañado cristal
con el índice, escribo
esta efímera palabra

JOSÉ MANUEL ARANGO

Fotografías en la presentación del libro de la Obra completa de Alejandra Pizarnik

El antologista Muestra emocionado al público la edición del Libro, mientras el cineasta antioqueño Oscar Mario Estrada (camisa de cuadros azules) le da la espaldarazo al acto .
El editor Armando Múrnera alelado y emocionado al lado de la Pizarnikquiana Ángela Rendón.

La respetable esposa del escritor Miltón R. con el Hamaquero.

La conferencista Natallia Hángel en su más cálido esplendor.


El Hamaquero mostrando su escultural barriga vegetariana.

El Hamaquero y Ángela moderando el acto.





lunes, 15 de diciembre de 2008

Esta es la portada del libro de la obra completa de Alejandra Pizarnik, ya se encuentra en venta .
Este es uno de sus poemas:

En esta noche, en este mundo
(Alejandra Pizarnik)
De «Textos de sombra y últimos poemas» (1971-1972 )
A Martha Isabel Moia

en esta noche en este mundo
las palabras del sueño de la infancia de la muerte
nunca es eso lo que uno quiere decir
la lengua natal castra
la lengua es un órgano de conocimiento
del fracaso de todo poema
castrado por su propia lengua
que es el órgano de la re-creación
del re-conocimiento
pero no el de la re-surrección
de algo a modo de negación
de mi horizonte de maldoror con su perro
y nada es promesa
entre lo decible
que equivale a mentir
(todo lo que se puede decir es mentira)
el resto es silencio
sólo que el silencio no existe

no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se
ve lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible
sombras
recintos viscosos donde se oculta
la piedra de la locura
corredores negros
los he recorrido todos
¡oh quédate un poco más entre nosotros!
mi persona está herida
mi primera persona del singular

escribo como quien con un cuchillo alzado
en la oscuridad
escribo como estoy diciendo
la sinceridad absoluta continuara siendo
lo imposible
¡oh quédate un poco más entre nosotros!

los deterioros de las palabras
deshabitando el palacio del lenguaje
el conocimiento entre las piernas
¿qué hiciste del don del sexo?
oh mis muertos
me los comí me atraganté
no puedo más de no poder más

palabras embozadas
todo se desliza
hacia la negra licuefacción
y el perro de maldoror
en esta noche en este mundo
donde todo es posible
salvo
el poema

hablo
sabiendo que no se trata de eso
siempre no se trata de eso
oh ayúdame a escribir el poema más prescindible
el que no sirva ni para
ser inservible
ayúdame a escribir palabras
en esta noche en este mundo

sábado, 13 de diciembre de 2008

Natalia Hángel

Natalia Hángel suspira un cigarrillo con su rostro artaudiano.


La poeta y escritora Natalia Hángel pronunció estas palabras en la presentación del libro "Obra completa de Alejandra Pizarnik" el pasado 11 de diciembre en café librería " Este lugar de la noche".

Leamosla......



Para Lacan, el texto literario debía responder preguntas muertas, antiguas, sepultadas y vigentes. El texto, en Pizarnik, debía, y debe, ser un diálogo del yo con el inconsciente; las letras, en ella, configuran su alma, pero su alma no es estática, no permanece en estado pasmoso, sus letras apuestan por lo dinámico, por un lenguaje, semánticamente distinto, inmerso en el idioma universal, absurdamente racional. ¿Racional?, por supuesto, ya que al leer su obra en francés, o español, identificamos, de igual forma y con la emoción expuesta, el encuentro de la ausencia, del goce, de lo perfecto. Es claro que todo lo que se lee, se lee diferente, sin embargo, la lectura del texto poético, en ella, desentierra personajes que se han (o hemos) olvidado; ésta parece ser una literatura juvenil, por lo tanto, existencial, y archivada, argumentada en la postura moderna que deslegitima "lo adolescente", pues lo asume como moda y algo circunstancial, pero no como parte esencial del ser, como Pizarnik lo hace; sus preguntas ontológicas y teleológicas, para algunos, perduran y establecen lo verdadero; ella se hace extraordinaria, cuando crea, con su retórica, muchas veces lo escribe, el absurdo que hay entre lo real y la ficción. Esto no se logra con un lenguaje elaborado, arcaico, sino, con un lenguaje que nos significa, con un lenguaje que nos da sentido: "te remuerden los días/te culpan las noches/te duele la vida tanto tanto/desesperada ¿adónde vas?/desesperada ¡nada más". Pizarnik nos habla desde su silencio, con una lengua incrédula, en busca, siempre, de la perfección. Por medio del lenguaje se construye, se re-conoce: "No comprendo el lenguaje y es lo único que tengo. Lo tengo sí, pero no lo soy". Habla cuestionando, respondiendo, con temor; el silencio se convierte en aliado y verdugo, pues el silencio quizá sea lo perfecto, el lugar idílico, soñado, el fin de la búsqueda. Niega, constantemente, la alineación del sujeto, ya que como remedio a ésta escribe la pregunta, el deseo de saberse siempre, de asumir el verbo en la carne, de existir por la enunciación. Escribe nuestro yo como imaginario, pareciera un referente que la cuestiona, para así establecer el diálogo con el otro, nosotros, y al revés. Sin embargo, ella no cierra o termina este diálogo, permanece abierto, en constante movimiento, es en el lenguaje ambiguo, en las posibilidades, en la dicotomía muerte-vida, amor-soledad, silencio-fin. Su poesía acepta la melancolía del ser como respuesta a la fatalidad que produce la vida. "He llamado, he llamado. He llamado hacia nunca".

miércoles, 10 de diciembre de 2008

ALEJANDRA PIZARNIK: UNA VOZ